Del 1 al 22 de agosto, el sol se encuentra bajo el signo de fuego de Leo, para dar paso, a partir del 23, al signo de tierra de Virgo. Así, Leo corresponde al punto álgido del verano y al momento de maduración de la vegetación y de pleno desarrollo de la naturaleza.
La abundancia, la generosidad y el disfrute de los placeres de la vida caracterizan este mes de pleno verano. Pero, ¿qué te depara tu signo?